jueves, 23 de octubre de 2008

DesConcierto del Alma

No son políticos. Según ellos, sólo defienden su derecho a expresarse. En la víspera de una contienda electoral Luis Enrique Mejía y Luis Pastor, además de música, nos dan una charla de civismo

Geiner Enrique Bonilla R.

revista@laprensa.com.ni



¿Qué puede esperar el público de este espectáculo?¿Este concierto tiene alguna bandera política?


Pero de las palabras se pasa a las acciones. Por eso, este próximo 1 de noviembre, a partir de las 8:30 p.m. en Ruta Maya, Luis Enrique unirá su voz con la de Luis Pastor, en compañía del Grupo Tierra Fértil y ofrecerán un concierto para promover el voto, que tiene por nombre DesConcierto del Alma.
Nuestro objetivo es que el público se divierta y que al mismo tiempo tome conciencia de que en un concierto como éste, al final de la noche todos salgamos convencidos de que Nicaragua entera debe defender la libertad de expresión, la libertad de organización y la libertad de votar.
No, ninguna. Si la tiene, es la Bandera de Nicaragua, la bandera que Sandino rescató de Las Segovias, la bandera que Carlos Fonseca y Pedro Joaquín Chamorro también defendieron con su propia sangre. La bandera de la dignidad, del decoro...

En el concierto se incluirán temas inéditos, viejas canciones de su repertorio y canciones de otros compositores nacionales; todo intercalado de humor y parodias de canciones.

Luis Enrique ha sido famoso por su música; pero ahora también es conocido por lanzarle dardos al Gobierno y ser, junto a su hermano, Carlos Mejía, un fuerte crítico de la Administración actual.De cara a las próximas elecciones municipales, el cantautor nacional quiere utilizar la única herramienta con la que cuenta: su talento musical, para llevar un mensaje a la población nicaragüense, que junto a la voz de Luis Pastor González pretende ser un grito de esperanza que nos mueva a ejercer nuestro derecho ciudadano.

“Yo creo que la música es y seguirá siendo una herramienta para la lucha por la democracia, la justicia social, la paz y por supuesto puede jugar un papel en la sociedad sobre la importancia del voto; como un derecho del pueblo a expresarse... un derecho que a veces no se valora”, expresó Mejía.

Usted dice que la música es una herramienta para la paz. ¿Cuál es el impacto que tiene?

Algunos piensan (no todos por dicha) que porque los regímenes políticos cambian, simplemente los artistas, que generalmente somos irreverentes y rebeldes, iban a cerrar su boca. Creo que los artistas “comprometidos” con las causas nobles siempre estaremos luchando por la paz...

El nombre del espectáculo es DesConcierto del Alma ¿A qué desconcierto se refiere? ¿Cree que hay confusión entre la población?

Los artistas jugamos con la palabra; a veces pensamos que es lo único que nos queda : la palabra. De tal manera que es un juego de palabras; del Alma, porque estamos hablando de la Alcaldía de Managua particularmente.

Y ¿cuál es el mensaje que quiere dar?

Que el pueblo nicaragüense ya tuvo suficiente con la dictadura y que no podemos permitir ningún tipo de autoritarismo, ni que se cierren los espacios políticos y de expresión para este pueblo, que todavía tiene abiertas las heridas del pasado.

Bueno; usted y don Carlos se han convertido en fuertes críticos del gobierno...

No sólo de este gobierno. Somos críticos de la sociedad, de los grupos mafiosos y corruptos, de los politiqueros y de todo aquello que vaya contra la dignidad del pueblo (...) No sólo he cantado para mi pueblo, sino también en solidaridad con la lucha de otros pueblos por conseguir la paz.

¿Cómo observa el clima político actual? ¿Cómo se están viendo afectados los artistas?

No todos los artistas asumen este compromiso y yo respeto eso. Pero yo tengo 41 años de estar escribiendo y cantando canciones, que aunque no han cambiado el mundo, ni han botado a ningún gobierno; abren la conciencia de la gente, motivan a tomar decisiones y encienden una llama de esperanza en la gente.

Para estas elecciones se respira mucha tensión ¿Cree que realmente vale la pena votar?

Claro que vale la pena. Hoy a mis 63 años de edad y 41 años de vida artística, sé que vale la pena.

¿Y qué pasa si nos abstenemos?

De ninguna manera hay que abstenerse. ¡Eso sería una traición para nuestro pueblo! Además, que quiero una Nicaragua, por fin, libre de todo tipo de opresión para mis hijos y mis nietos.

¿Usted recomienda que votemos a favor de alguien, o en contra de alguien?

A favor o en contra, es lo mismo si vamos a votar por el futuro de Nicaragua. El futuro de Nicaragua no aguanta una guerra más, no aguanta una dictadura más.

¿Cree que el pueblo puede levantar su voz a través del voto?

Claro que sí. Y a eso le tienen mucho miedo los tiranos. Creo que a veces no nos damos cuenta del valor y la importancia que tiene un voto.

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